Cada día es mayor la tendencia en nuestro país a ejercer discriminación etaria para la fuerza laboral de edad madura, señala Manuel Sánchez Castro. Esta práctica ha aumentado, generando  desempleo masivo.

Según, Manuel Sánchez Castro, el envejecimiento de la población es un fenómeno muy reciente que tenemos que abordar desde una perspectiva positiva. Al hacer un recorrido por las diferentes vacantes que ofrecen las empresas en Colombia, se encuentran algunas que condicionan las ofertas con edades específicas.

Por ejemplo, se leen frases como “el trabajo es para personas entre 21 y 30 años” o “si es posible, que sea mayor de 25 años y menor de 45”. 

Ahora, muchos empresarios señalan que la continua presencia del empleado de edad madura restringe la contratación y bloquea los ascensos de otros, especialmente de gente joven. Se arguye que la gente madura no es capaz de soportar el agotamiento físico o tensión mental de ciertas ocupaciones.

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La preocupación por el tema causó que Hiscox, compañía especializada en seguros, realizará un estudio detallado sobre el ambiente laboral de las empresas norteamericanas.

Uno de los resultados más relevantes del reporte fue que el 40% de los entrevistados había presenciado o había sido víctima de discriminación por edad. Asimismo, 1 de cada 3 trabajadores sienten que a su edad se les impide conseguir otro trabajo y el 26% siente que corre riesgo de perder su actual empleo debido a su edad. 

Dentro del marco legal colombiano no hay presencia de alguna ley o decreto que hable específicamente de la discriminación por edad en el trabajo. Aunque, como personas jurídicas, las empresas deben cumplir con la Constitución Política, que especifica en el artículo 53 el derecho al trabajo de todos los ciudadanos. 

Adicional a esto, deben cumplir con el Código Sustantivo del Trabajo que dice en su artículo 10: “todos los trabajadores son iguales ante la ley, tienen la misma protección y garantías, en consecuencia, queda abolido cualquier tipo de distinción.

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